Como ya resumimos en un blog anterior, la nueva clasificación y valoración de los activos financieros derivada de la reforma contable del 2021, requiere que los activos financieros se clasifiquen en el momento de su registro inicial en tres categorías de valoración:

  • A su coste amortizado
  • A valor razonable con cambios en patrimonio neto
  • A valor razonable con cambios en pérdidas y ganancias.

Dicha clasificación se realiza en base a dos aspectos:

  • A las características de los flujos de efectivo contractuales del activo financiero
  • Al modelo de negocio de la entidad para gestionar sus activos financieros

En este blog, vamos a tratar concretamente la valoración a coste amortizado.

Los Activos Financieros a coste amortizado engloban los derechos de cobro e instrumentos de deuda gestionadas por los flujos de efectivo contractuales, con la finalidad de cobrar flujos de efectivo ciertos en fechas determinadas.

Más llanamente son los que se originan por la venta o prestación de servicios de operaciones comerciales, o lo que hemos recibido por la contraprestación entregada.

Un activo financiero se valorará al método de coste amortizado si el objetivo del modelo de negocio es mantener un activo financiero con el fin de cobrar flujos de efectivo contractuales y, según las condiciones del contrato, se reciben flujos de efectivo en fechas específicas que constituyen exclusivamente pagos del principal más intereses sobre dicho principal.

Son aquellos activos financieros que aplican el método del tipo de interés efectivo (TIE), para calcular los intereses implícitos, y se actualiza cada año su valor contra un ingreso financiero, y posteriormente se aplica el método de coste amortizado.

Esquemáticamente el concepto de coste amortizado de un instrumento financiero es igual a:

+ Valoración inicial

+/- Gastos de transacción

- Reembolsos de principal

+/- Imputación en resultados de la diferencia entre valoración inicial y reembolso al vencimiento (aplicando el método del tipo de interés efectivo)

- Reducciones de deterioro

Valoración inicial: por el valor razonable de la cuantía integrada, o sea precio de la transacción o contraprestación entregada, con los costes de transacción directamente atribuibles.

Los intereses, el deterioro y las diferencias de cambio se registran en la cuenta de pérdidas y ganancias.

Valoración posterior:  por su coste amortizado: el deterioro y los intereses se valoran aplicando el método del tipo de interés efectivo y se contabilizan en la cuenta de pérdidas y ganancias.

Al cierre del ejercicio: se harán las correcciones valorativas por deterioro. Se reconocen en la cuenta de pérdidas y ganancias, minorando el valor. Este deterioro no es deducible, y su recuperación tampoco tendrá impacto fiscal.

Ejemplos:

  • Créditos comerciales (clientes y otros deudores comerciales)
  • Créditos no comerciales (créditos concedidos a otras empresas, anticipos y créditos al personal)
  • Inversiones mantenidas hasta el vencimiento (obligaciones, bonos, imposiciones a plazo fijo, fianzas y depósitos constituidos, dividendos a cobrar y desembolsos exigidos sobre instrumentos de patrimonio)

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